¡Los jóvenes son Protagonistas de la Evangelización!
ADRIANA VISOSO
Presidenta de LaRED (La Red Nacional Católica de Pastoral Juvenil Hispana)
“Lo que hemos visto y oído, eso les anunciamos proclama el apóstol Juan (1 Jn 1,3). La juventud es la Iglesia del presente y del futuro, “el ahora de Dios” nos recordaba el Papa Francisco con insistencia. El envío a la misión no es solo un llamado, sino una invitación a ser agentes de cambio (CV174). En mis más de 30 años al servicio de la Pastoral Juvenil Hispana he sido testigo de cómo el abrir espacios para un encuentro con Jesús transforma sus vidas.
La Red Nacional Católica de Pastoral Juvenil Hispana (LaRED), reconoce el protagonismo de los jóvenes en la evangelización y apuesta por ello. Por eso creó el recurso de La Década
que surge de procesos de escucha con jóvenes latinos. Este recurso busca servir de guía para que las comunidades de fe establezcan objetivos específicos que respondan a su realidad.
¿Cómo aseguramos de que los jóvenes sean protagonistas de la evangelización? Considerar los siguientes puntos.
Voz auténtica: Que refleja sus experiencias y perspectivas. Su autenticidad puede atraer a otros y hacer que el mensaje del Evangelio sea más accesible y relevante. ¡Confía en ellos!
Capacidad de innovación: Los jóvenes utilizan redes sociales y tecnología para comunicar su fe de manera creativa. ¡Aprende de ellos!
Compromiso social: “Es un rasgo específico de los jóvenes de hoy, el contacto directo con los pobres sigue siendo una ocasión fundamental para descubrir o profundizar la fe y discernir la propia vocación” (CV170). Fomenta su participación en el campo político para la construcción del bien común.
Búsqueda de identidad: Los jóvenes que observan una fe viva en nosotros los adultos pueden convertirse en testigos activos, compartiendo su experiencia y ayudando a otros en su búsqueda espiritual. Demos buen testimonio de ser discípulos de Cristo.
Historias de éxito y testimonio: Es importante reconocer y valorar las experiencias de los jóvenes para que se sientan parte activa de la misión de la Iglesia. Escuchar experiencias similares a las suyas, les ayuda a ver que no están solos en sus luchas.
Facilita espacios de escucha y dialogo.
El rol de los adultos: El adulto guía, aconseja, acompaña, ayuda a encontrar caminos, pero no sustituye al joven, ni hace por ellos, lo que a ellos les corresponde. Formar y capacitar con programas de liderazgo juvenil.
Escuchar con el corazón: Los jóvenes necesitan ser escuchados en sus preocupaciones, temores y esperanzas (CV240). Escuchar no solo implica oír, sino también comprender y actuar en consecuencia. En el ámbito de la pastoral juvenil, esto significa estar presente para los jóvenes, captar sus inquietudes y responder a sus necesidades con amor y empatía. Aprendamos a escuchar a los jóvenes.
Los obispos de Estados Unidos en el documento “Escucha, Enseña, Envía”, reconocen que no se ha invertido suficiente esfuerzo en acompañar a los jóvenes en esos tiempos de transición. Seamos puentes y motivemos a crear espacios donde, con la unción del Espíritu Santo, se susciten movimientos de renovación espiritual en la Iglesia (EG29) a favor de la juventud.
Concluyo con la invitación del Papa León XIV a los jóvenes. Aspiren a cosas grandes, a la santidad, allí donde estén. No se conformen con menos. Entonces verán crecer cada día la luz del Evangelio, en ustedes mismos y a su alrededor. (Jubileo de los jóvenes, 3 de Agosto).

